Juli Marial era jugador del primer equipo cuando aceptó el cargo de presidente. | ARCHIVO FCB

Su primera temporada al frente del club coincidió con una etapa de renovación del equipo en la que, tal y como había sucedido la temporada anterior, tampoco se conquistó ningún título, hecho que se repitió la temporada siguiente.

Marial, que ya era jugador del primer equipo cuando aceptó el cargo de presidente, siguió compaginando las dos actividades, y a pesar de su entusiasmo no pudo hacer nada para enmendar una situación que cada vez era más crítica. Al final de su mandato, el 11 de noviembre de 1908, el club había perdido un tercio de los socios, y ya sólo quedaban 38, los más fieles. Todo parecía indicar que la decadencia del club podía ser definitiva.