Joan Gamper presidió el Club en cinco etapas diferentes. | ARXIU FCB

Hans Gamper era el mayor de cinco hijos de una familia acomodada suiza. Ya de muy joven, compaginó los estudios con las diversas disciplinas que practicó siempre con éxito. Gamper fue un excelente atleta, pero también destacó en otras modalidades deportivas como el rugby, la natación y el ciclismo. Pero su gran pasión fue el fútbol. En Zurich, donde vivía, fundó el Excelsior y, posteriormente, jugó en el Basilea y en el Zurich, Club a cuya creación había contribuido.

Cuando tenía 18 años, Gamper tuvo que abandonar su Suiza natal por motivos laborales para trasladarse a Lyon, donde también jugó con el equipo de la ciudad. En 1899, Gamper pasó por Barcelona, y su tío Emili Gaissert, que residía en la capital catalana, le convenció para que se estableciera en la Ciudad Condal. Así, pues, el fundador del Club se quedó en Barcelona y siguió practicando el fútbol en el barrio de Sant Gervasi, hasta que decidió crear un Club. A partir de ese momento, Gamper comenzó a aglutinar a todos los aficionados a este deporte, que todavía era poco conocido. Finalmente, el 28 de noviembre de 1899, colmó su ilusión de fundar el FC Barcelona.

Etapa 1908-1909

En un principio, Gamper no quiso presidir la entidad, pero en 1908 tuvo que tomar las riendas del club para evitar su desaparición. Su primera etapa en la presidencia comenzó el 2 de diciembre, después de una dramática reunión en el gimnasio Solé. El anterior presidente, Vicenç Reig, había dimitido después de tan sólo 22 días en el cargo, y el directivo Francesc Sanz explicó con detalle la situación del Club, que se estaba hundiendo deportiva, económica y socialmente.

Terminado el discurso, todo indicaba que el FC Barcelona terminaría disolviéndose y, después de un silencio sepulcral, el jugador Wallace preguntó: '¿Pero no hay nadie que se atreva a levantar el Club? Si hay alguien, todos los jugadores le apoyaremos'. En aquel momento, Hans Gamper, que todavía no se había pronunciado, se levantó y empezó a hablar enérgicamente: "El FC Barcelona no puede morir ni tiene que morir. Si nadie lo intenta, yo solo asumiré la responsabilidad de encargarme del Club a partir de ahora. Estoy seguro que estarán a mi lado todos los que, en aquellos tiempos en que el fútbol era algo extraño que la gente veía con desconfianza, no vacilaron a la hora de apoyarme y secundarme. En este momento, quiero olvidar los agravios y desconsideraciones recibidas que motivaron mi alejamiento de la vida interna del Club, para reclamar un puesto en la lucha que todos emprenderemos para reanimarlo. Si alguien me quiere secundar, que lo diga".

Las palabras del fundador alentaron a todo el mundo y, a partir de ese momento, Gamper puso al servicio del Club todo su entusiasmo con el único objetivo de relanzar la entidad. Entre otras muchas iniciativas, una consistió en recuperar puerta por puerta a los socios que habían dejado de serlo. Pronto se superaron los doscientos. En el plano deportivo, Gamper reconstruyó el equipo que la temporada 1908/09 se proclamó campeón de Catalunya sin perder un solo partido.

Otro de los retos que afrontó durante su primer mandato fue el de dotar al FC Barcelona de un campo propio. Así fue como se construyó el campo de la calle Industria. Después de 322 días al frente del Club, el 14 de octubre de 1909, Gamper abandonó la presidencia por motivos laborales, pero siguió formando parte de la directiva.

Etapa 1910-1913

El 17 de noviembre de 1910, durante una asamblea, los socios le pidieron que volviera a asumir la presidencia, y Gamper inició así su segunda etapa como principal mandatario del club, que culminaría el 30 de junio de 1913. Durante la temporada 1910/11, el presidente barcelonista tuvo que luchar contra las diferencias internas originadas por el inicio del profesionalismo y combatir las antipatías de la Federación Española. La temporada siguiente fue también polémica y, durante una tensa asamblea de socios, Gamper estuvo a punto de abandonar la entidad de nuevo. Finalmente, la situación se calmó y la temporada acabó siendo positiva gracias a la consecución del Campeonato de España y la Copa Pirineos.

Los desacuerdos con la Federación Catalana y la Española llegaron a su punto álgido en la temporada 1912/13 y el FC Barcelona, molesto por los agravios de las dos organizaciones, se dio de baja. Al final de la campaña, Gamper, cansado de tantas polémicas federativas, decidió abandonar la presidencia.

Etapa 1917-1919

El 17 de junio de 1917, Hans Gamper volvió a tomar el mando del Club para recomponerlo. En cuanto se hizo cargo del puesto, decidió fichar al inglés Jack Greenwell, que se convirtió en el primer entrenador profesional de la historia del Barça. En 1919 se incorporaron a la plantilla los míticos Zamora y Samitier, y el 19 de junio del mismo año, después de haber superado los problemas que aquejaban la entidad, Gamper volvió a abandonar el cargo.

Etapa 1921-1923

Dos años después, el 17 de julio de 1921, el fundador se proclamó presidente por cuarta vez iniciando una nueva era marcada por la euforia. La temporada 1921/22 quedará grabada en la memoria barcelonista por la consecución de los Campeonatos de Catalunya y España pero, sobretodo, por la inauguración del campo de Les Corts, el 20 de mayo de 1922. La economía del club era envidiable, al igual que su espectacular progresión social. Al final de la temporada 1922/23, el Barça había superado con creces los 10.000 socios, y Gamper, después de 742 días clave para la historia de la entidad, volvió a dejar el cargo.

Etapa 1924-1925

El 1 de junio de 1924, meses antes de la celebración de las Bodas de Plata, el fundador tomó por última vez las riendas del club con la intención de resolver ciertas tensiones en el seno de la entidad. Una vez más, la presidencia de Gamper tuvo el  efecto balsámico esperado y la fiesta fue un todo un éxito.

El 17 de diciembre de 1925, Gamper y toda su junta directiva fueron cesados por la dictadura de Primo de Rivera, que clausuró el campo de Les Corts durante seis meses tras los silbidos del público durante la Marcha Real previa a un partido. Así, pues, Joan Gamper, que hacía tiempo que firmaba en todas partes con su nombre catalanizado y que utilizaba habitualmente la lengua del país que lo había acogido, dijo adiós de forma definitiva a la presidencia del Barça después de una brillante trayectoria sin la cual el Barcelona no sería lo que es actualmente.

El padre del barcelonismo se suicidó probablemente a causa  de problemas en sus negocios el 30 de julio de 1930. Su entierro fue una impresionante manifestación de luto ciudadano. La entidad decidió reservarle el número del carné de socio y, posteriormente, se creó en su honor el prestigioso Trofeo Joan Gamper.