Retrato de Enrique Piñeyro

Bajo su mandato se crearon las secciones de pelota base, ciclismo y balonmano. | ARCHIVO FCB

Piñeyro no había tenido ningún tipo de relación con el FC Barcelona, pero supo rodearse de una junta en la que predominaban barcelonistas de toda la vida. Pronto comprendió el sentimiento que despertaba el Barça, lo que le convirtió en un hombre entregado al Club y en su máximo defensor durante una etapa muy aciaga para los intereses de la entidad.

Bajo su mandato, el FC Barcelona empezó a recuperarse del trauma de la Guerra Civil y, después de un largo periodo de sequía, el Barça volvió a ganar un título, la Copa del Generalísimo en 1942. La nota negativa de la temporada fue el sufrimiento por mantenerse en Primera, ya que los azulgranas tuvieron que jugar la promoción contra el Murcia, aunque ganaron con facilidad (5-1).

Una semana después, tras dos años y cuatro meses en el cargo, el 13 de agosto de 1942, Piñeyro presentó su dimisión argumentado que ya había cumplido sus objetivos. La Federación Catalana aceptó su renuncia, pero los máximos organismos estatales se mostraron en desacuerdo y, al cabo de un mes, el Marqués de Asta tuvo que volver a la presidencia en un segundo mandato que se prolongó hasta el 20 de agosto de 1943. Después del vergonzoso 11 a 1 que el Barça encajó en Chamartín, Piñeyro dimitió de nuevo, y esta vez de forma irrevocable.

Cabe destacar que durante su presidencia se ampliaron los laterales y los goles del campo de Les Corts y se construyó una pista de baloncesto. Además, también se crearon las secciones de pelota base, ciclismo y balonmano.