Orizaola estuvo sólo cinco meses en el banquillo. | ARCHIVO FCB

Con Orizaola en el banquillo, el equipo se clasificó para la final de la Copa de Europa de Berna. Después de la maldita final de los postes, en la que el Barça perdió ante el Benfica por 3-2, comenzó la reestructuración del equipo. El 7 de junio, Llaudet fue reelegido como presidente después de una lucha encarnizada con Fuset. Se tomaron decisiones impopulares, como dar la baja a Kubala, y se ficharon nuevos jugadores, como Pesudo, Pereda, Seminario, etc. Lluís Miró sería el nuevo entrenador.