Entre los trabajos técnicos realizados destaca, por su innovación, el escaneo de toda la instalación, que ha permitido conseguir lo que se llama un 'modelo BIM', un proyecto que integra toda la información de estructuras, instalaciones y materiales, imprescindible para conseguir una perfecta planificación de las obras, para el máximo control de sus costes y para una gestión más eficiente del mantenimiento futuro del Nuevo Camp Nou.

Este modelo BIM permitirá, entre otras mejoras, una precisión mayor en la cuantificación de materiales necesarios para la obra o simular afectaciones durante el proceso constructivo, como por ejemplo en cuanto a visibilidad o seguridad. Todo ello se calcula que puede significar durante la obra un ahorro económico de hasta un 20%, una reducción del coste energético, y más de un 15% anual de ahorro económico en gestión y mantenimiento.

Seis tipos de cubiertas

Otro de los trabajos técnicos realizados ha sido el estudio de los diferentes tipos de cubiertas que se podrían utilizar para cubrir el Estadio, una parte fundamental del proyecto, ya que significa el 15% del presupuesto de la obra del nuevo estadio. Por este motivo se han analizado los seis tipos de cubierta que mejor se adaptarían al Camp Nou, con costes detallados incluidos, incluirlas en las bases del concurso. Entre otros aspectos, se ha estudiado la protección de los espectadores, la incidencia en el césped, las condiciones de confort, los flujos de aire y las oportunidades de incluir placas fotovoltaicas.

Otros estudios

Además del escaneo del Camp Nou y del estudio de los diferentes tipos de cubiertas, a lo largo de estos últimos meses también se ha elaborado un programa funcional, con informes y planos detallados de todos los requerimientos de usos para las diferentes instalaciones; se ha hecho un estudio topográfico, con calas realizadas en diferentes puntos de la instalación para comprobar el estado de la estructura del Estadio y estudiar el encaje de la nueva instalación con la estructura actual. Un amplio estudio geotécnico también ha permitido analizar el terreno subterráneo, con 34 sondeos de hasta 40 metros de profundidad, que han permitido conocer la resistencia exacta de los terrenos.

También se han identificado todas las instalaciones de agua y luz para prever una mejor organización del proceso constructivo y para identificar las instalaciones reutilizables y las oportunidades de incorporar energías renovables. Además, se han recogido todos los requerimientos de restauración, para lograr el plan de negocio más atractivo para el Club; y se ha hecho un estudio de movilidad, con el objetivo de liberar la superficie del campus de vehículos y para planear los nuevos aparcamientos subterráneos.

En cuanto a las nuevas tecnologías, se ha trabajado la configuración del nuevo Smart Espai Barça, que permitirá ofrecer nuevos servicios en materia de innovación a socios y visitantes, mejorando su experiencia como usuarios.

También se ha trabajado en el ámbito de la sostenibilidad, donde se han identificado diferentes iniciativas a impulsar durante las obras como el reciclado de materiales de los escombros, el aprovechamiento de 45.000 m2 de forjados de la actual estructura, la obtención de las diferentes certificaciones ambientales, la reducción del consumo energético, la instalación de paneles solares en la cubierta, el uso de tecnología led o la reducción del consumo de agua.