El FC Barcelona es un referente en el mundo por su estilo de juego. Una manera de jugar que se sigue desde el primer equipo hasta el último del fútbol formativo y que se ha convertido en una manera de entender el fútbol y la vida. El Club cree en este estilo que lo hace diferente al resto. Tres equipos profesionales, 13 amateurs y cuatro de fútbol femenino forman el fútbol formativo del FC Barcelona.

Más de 300 jugadores y jugadoras que forman parte de la Masía y que comparten un mismo sueño: llegar al primer equipo.

Debutar en el Camp Nou junto a Iniesta, Messi, Busquets o Piqué o jugar la UEFA Women's Champions League en el Miniestadi con Martens, Vicky Losada, Alexia o Toni Duggan es su objetivo.

Ellos son, por tanto, el futuro del Barça. Pero para llegar a conseguirlo deben recorrer antes un camino donde todos aprenderán a hablar el mismo lenguaje. Una filosofía de juego donde el balón será su gran compañero de viaje. El gran tesoro.

Aprenderán a amarlo y a respetarlo y, sobre todo, aprenderán a disfrutar jugando. Esta es la clave. El hecho diferencial.

La posesión del balón es la fuerza de los equipos azulgrana y hacerlo rodar es el homenaje más grande que pueden hacer al fútbol.

Hay tiempo para interiorizar este lenguaje, pero cuando estos más de 300 hombres y mujeres que forman el fútbol formativo lo sienten como propio, como han hecho tantos y tantos jugadores de la Masía en las últimas décadas, es cuando se darán cuenta que el modelo Barça ya lo llevan dentro y que están preparados para dar el paso definitivo hacia el Camp Nou o el Miniestadi, como han hecho antes Amor, Guardiola, Xavi, Iniesta, Messi, Sergio, Pedro y Sergi Roberto, entre muchos otros, y como han hecho últimamente Leila Ouahabi, Olga García y Aitana Bonmatí en el Femenino.