Imagen de Edelmira Calvetó, primera socia del FC Barcelona / ARCHIVO FCB

Edelmira Calvetó, primera socia del FC Barcelona / ARCHIVO FCB

Han pasado cien años desde que Edelmira Calvetó desafió las normas sociales y jurídicas que imperaban en aquella época para convertirse en la primera socia del FC Barcelona. Fue un 1 de enero de 1913 el día que esta mujer pionera fue inscrita como miembro del club azulgrana, a pesar de que los estatutos de 1911 sólo reconocían a los socios hombres, veinte años antes de que las mujeres tuvieran derecho a voto.

Edelmira Calvetó Alsamora nació en Barcelona el 1 de julio de 1884, quince años antes de que Joan Gamper y un grupo de amigos fundaran, el 29 de noviembre de 1899, un club masculino de fútbol llamado "Foot-ball Club Barcelona", una entidad integrada exclusivamente por hombres que querían practicar ese deporte. Es bastante improbable que esa adolescente se enterara de esa noticia ni que posteriormente supiera que en 1902 los primeros estatutos del Club habían dictaminado oficialmente que sólo podían ser socios azulgrana "los varones españoles o extranjeros". De hecho, en aquella época el fútbol en Catalunya era un deporte de minorías masculinas.

Sin embargo, cuando el 7 de febrero de 1910 Edelmira contrajo matrimonio con Pere Ollé Parent, un jornalero nacido en Collbató aficionado barcelonista, la situación había cambiado. El Barça ya era un club consolidado de cerca de 300 socios y la afición por el fútbol crecía lentamente pero paulatinamente entre la sociedad barcelonesa. Con todo, esta afición seguía siendo exclusivamente masculina (tanto por lo que respecta a los practicantes como a los espectadores), y si esporádicamente algunas mujeres (siempre de la alta sociedad) se dejaban ver por el campo de la calle Industria era para lucir sus mejores trajes y ser obsequiadas a la entrada con ramos de flores. Una vez en la tribuna, se dedicaban a hacer vida social, y se desentendían completamente de las evoluciones de un juego que no comprendían en absoluto.

Edelmira no era como esas mujeres. Cuando empezó a asistir a los partidos del Barça en la calle Industria, acompañada de su marido y un amigo, sintió algo especial. Los dos hombres ya eran socios del Barça y Edelmira decidió que también lo debía ser, porque ella no sólo comprendía aquel deporte, sino que además vibraba y amaba ese espléndido equipo azulgrana de los Forns, Wallace, Comamala y Peris que aquella temporada 1909/10 ganó el Campeonato de Catalunya, el Campeonato de España y la Copa Pirineos. La Calvetó gozaba de aquellos triunfos y se ponía nerviosa con los partidos cómo el más fanático barcelonista, hasta el punto que los domingos que había fútbol en el campo de la Industria, en el domicilio de los Ollé Calvetó, en la calle Salmerón, 113, no se tomaba café sino tila. Se ponía especialmente tensa con Amechazurra, un gran defensa de mucha sangre fría que solía encarar temerariamente a los delanteros contrarios dentro de su propia área.

Seguro que en aquellos tiempos fue todo un espectáculo la presencia de Edelmira Calvetó en el campo del Barça. Muchas veces era la única mujer entre una multitud de hombres, y cuando nació Norbert, su único hijo, ella continuó siendo fiel a su Barça e iba al campo con el bebé.

Completamente ajeno al sueño de formar parte del Club de tan fervorosa aficionada, en octubre de 1911 el FC Barcelona aprobó unos nuevos estatutos que seguían vetando el ingreso de las mujeres.

Curiosamente, cuando poco después se imprimió el texto estatuario se produjo un error, ya que literalmente quedó escrito que podrían ser socios del Club "las personas mayores de 14 años de edad". La Junta Directiva, inflexible, reaccionó prontamente corrigiendo el error: donde decía "personas" tenía que decir "varones", como los Estatutos del 1902.

Edelmira Calvetó no conoció esta significativa anécdota y el año 1912 pidió a un amigo suyo que le ayudara a ingresar en el FC Barcelona. Este amigo era el jugador barcelonista Francesc Armet "Pacan", un futbolista que curiosamente se había incorporado al Barça procedente del Universitario bajo los auspicios de una "ilustre escritora feminista" aficionada al club azulgrana y el nombre de la cual ha quedado en el misterio. Pacan le contestó que lo sentía, que la norma impedía a las mujeres ser socias barcelonistas y que además ella era la primera que había planteado algo así. Ante esta negativa Calvetó no se rindió y continuó insistiendo una y otra vez. Finalmente su esfuerzo tuvo recompensa y el 1 de enero de 1913, bajo la presidencia de Joan Gamper, Edelmira Calvetó fue admitida a los 28 años como socia numeraria del FC Barcelona. Así pues, la norma aparentemente inamovible que consagraba la masculinidad del FC Barcelona quedó desmenuzada ante la férrea fuerza de voluntad de una mujer pequeña pero combativa. Amanecía el año 1913 y el Barça ya podía tener socias, mientras que en España las mujeres no tuvieron derecho a voto hasta 1931. Pero el FC Barcelona supo adaptarse. En 1921, en el que se redactaron unos nuevos Estatutos, se habló genéricamente de "socios", sin hacer distinción de sexo. La lucha personal de Edelmira hizo posible este pequeño milagro.

Viuda desde el año 1937, Edelmira Calvetó murió en Barcelona el 29 de julio de 1959, a los 75 años. Si bien ya hacía años que no iba a los partidos, todavía era socia del Barça. Pero dejó este mundo en el más completo olvido, ya que ni el Club ni ninguna publicación de la época recogieron la noticia de su fallecimiento. Desgraciadamente, la gesta de Edelmira Calvetó nunca fue reconocida en vida.

En aquel 1959 no había ninguna mujer ni en la junta directiva barcelonista ni entre los empleados del Club y la presencia femenina en las diversas disciplinas deportivas barcelonistas era muy testimonial. El día antes de la muerte de Edelmira se había celebrado la asamblea de compromisarios del Barça con una asistencia exclusivamente masculina. Aún quedaba muchísimo trabajo por hacer.